La automatización industrial se define de muchas maneras; sin embargo existe un concepto que la explica muy bien. Dicho término puede entenderse como la aplicación de diversas tecnologías para controlar y monitorear un proceso.

Podría entenderse entonces que la automatización industrial no solo se refiere a procesos productivos, sino que puede intervenir en el funcionamiento de cualquier tipo de inmueble. Para ejemplificar de mejor manera es válido decir que sistemas de alarmas y de detección de incendios, controles de iluminación () y de accesos, sistemas de sonido ambiental, entre otros, se pueden considerar productos en esta categoría.

Básicamente lo que busca la automatización industrial es simplificar los procesos, reducir la mediación humana, obtener registro de los eventos y por supuesto, reducir costos. Lo anterior se obtiene gracias a la principal ventaja que poseen las soluciones que para ello se emplean, son módulos capaces de operar de manera individual o en plena armonía con sus pares o sistemas similares. Asimismo son unidades que se actualizan con facilidad y totalmente escalables; además se adaptan perfectamente a necesidades y facilidades de las construcciones.

El primer paso para la automatización industrial

Con la llegada de la electrónica a las edificaciones hace unas décadas, el camino a la automatización industrial comenzó a forjarse. Si antes el único cableado necesario era el eléctrico, ahora es el cableado estructurado el requerido en todo inmueble moderno.

Con el auge de las tecnologías de la información, las edificaciones actuales y en levantamiento están exigiendo más que una simple red, una red de comunicación diseñada para soportar los adelantos que se vienen incorporando en la arquitectura y la ingeniería civil; entre ellos la automatización y con ella la transmisión constante de datos de un nivel a otro y entre los diversos componentes electrónicos.

En resumen su objetivo es establecer una infraestructura capaz de integrar servicios de voz, datos y vídeo, de manera homogénea, en particular de los sistemas de automatización. De ahí la importancia de que su diseño sea ejecutado por una firma especializada con experiencia en múltiples empresas.